Un par de semanas atrás tuve la oportunidad de hacer un viaje de aproximadamente 300 kms. manejando un 408 en ruta y algunos tramos urbanos.
Estas son mis impresiones, totalmente subjetivas y siempre comparando con mi auto que es un Fluence Privilege.
El 408 en cuestión es de un amigo, tiene 5.000 kms. de uso y es el modelo “Feline” que es el tope de gama.
ESTETICA:
De esto no opino poque “sobre gustos no hay nada escrito” dijo una vieja y alfombró el gallinero.
A mi me gusta más el Fluence pero es una apreciación totalmente personal y nadie puede decir “es mejor o peor” o “es mas lindo o mas feo” porque para gustos, como dicen los españoles: “colores !!!”.
Por ejemplo no me gusta la pedalera del 408 (a mi me parece la de un auto mal tuneado) pero de vuelta… gustos son gustos y a mi amigo le encantó desde el primer momento.
INTERIOR:
El interior del 408 está muy bien logrado.
Las terminaciones son buenas pero no mejores que las del Fluence. Acá corren parejos.
Puntos a destacar:
* Tiene un muy buen aprovechamiento de los rincones y multitud de lugares donde guardar/tirar cosas.
Las mismas butacas delanteras tienen un buche en el costado contra las respectivas puertas donde cabe un libro, un buen mapa o varias cosas mas chicas. Tambien hay “rinconcitos guardatutti” por todos lados.
* Las butacas delanteras tienen apoyabrazos centrales individuales y rebatibles, como los asientos de avión.
* Los asientos de cuero dan la sensación de cuero “de verdad” y no de cuero “ecológico”.
* Tiene una interesante solución para guardar los anteojos del conductor: un estuche adosado al techo en el lugar donde en las otras plazas va la manija “de agarrarse en las curvas”.
* El control del techo eléctico es tipo dial rotativo. Mucho más lógico que la tecla del Fluence.
* La regulación de la butaca del conductor es eléctrica.
* El manejo del estéreo es DEFINITIVAMENTE más sencillo e intuitivo que el del Fluence.
* La pantalla del gps/estéreo se abre y cierra automáticamente, y se le puede regular la inclinación manualmente.
* El “radar” de estacionamiento no sólo es sonoro sino también visual, en la pantalla del gps.
* El “radar” de estacionamiento muestra en pantalla individualmente el sensor que está detectando algo y también mediante un código de ondas de color (verde/amarillo/rojo) la posible distancia hasta el obstáculo. Este punto me llamó mucho la atención en forma positiva porque no sólo escuchamos la alerta sino que podemos tener una noción de dirección y distancia al obstáculo bastante exacta.
* La salida de aire para las plazas traseras (ubicada en el medio igual que el Fluence) tiene su propio dial de regulación eléctrica del velocidad del aire.
* El odómetro de distancia recorrida es independiente del resto de las funciones de la computadora de navegación.
Puntos a criticar:
* La calidad de recepción de la radio y del sonido en general es bastante mala.
* A pesar de todas las regulaciones, cuesta encontrar una posición de manejo cómoda.
* Las plazas traseras son más chicas que en el Fluence (3 personas normales entran bastante apretaditas).
* El lugar para las piernas en las plazas traseras es bastante escaso en el caso de un conductor que tire la butaca un poco para atrás. El Fluence -a pesar de no parecerlo- es más generoso en las medidas, tanto adelante como atrás.
* La ubicación del conector usb para el estereo no es muy buena, y viene disimulada como una toma de 12 volts tipo encendedor.
EQUIPAMIENTO:
Si bien no son muchas las diferencias entre el “Privilege” y el “Feline”, hay algunas cosas más en este último:
* Tiene lavafaros.
* TIene faros de xenón originales de fábrica con ópticas con lupa.
* Tiene faros direccionales.
* Tiene sensores digitales de presión de inflado de neumáticos, con posibilidad de fijarle niveles de alerta.
* El baúl tiene una boca de carga más chica pero incorpora los bienamados amortiguadores telescópicos que amplian el espacio útil.
* La rueda de auxilio tiene la misma llanta y medida que las ruedas normales, o sea que también es de aleación y mismo tamaño.
* Las butacas delanteras son de regulación eléctrica.
MECANICA:
Acá todo a favor del Fluence.
* La dirección del 408 (hidráulica) es dura, e incluso más dura que otros vehículos con el mismo tipo de dirección (mi camioneta 2001 totalmente “mecánica” tiene la dirección más blanda). Un garrón para estacionar.
* A pesar de tener un motor 2.0, el reprise (pique) es inferior al de mi auto que tiene la misma cilindrada y más o menos los mismos kilómetros.
* Tiene caja de 5ª y a 130 ya anda enroscado por las 4000 vueltas y haciendo mucho ruido.
* El consumo es aproximadamente un 20% mayor que el del Fluence, por ende es menor la autonomía.
* La posición de la palanca de cambios es un poco rara: inclinada hacia atrás, como que la quisieron hacer un poco deportiva, pero es incómoda. Es una mezcla de Unimog con Renault 4.
* La dirección, la tenida, el agarre y la doblada son un flan comparados con el Fluence, a pesar de que el 408 trae de fábrica neumáticos de perfil bajo (que se inflan con 40 libras).
* El confort de manejo, la insonorización, la sensación de “seguridad” y la elasticidad de marcha son infinitamente superiores en el Fluence.
* Lo mismo aplica para la frenada. El 408 frena muy bien pero el Fluence transmite más aplomo y seguridad.
* El motor es gastador y con correa de distribución.
Resumen:
Terminación y calidad: Van parejos (aunque al 408 de mi amigo no le anda el gps por una falla de fábrica que todavía no se la pudieron arreglar a pesar de que los recontra pu.eo a los de la agencia).
Equipamiento: Aqui gana el 408. Tiene más chiches, algunos intrascendentes pero otro importantes (de todas formas creo que el Feline cuesta casi $ 10.000) más que el Fluence Privilege.
Confort y comodidad: Me quedo con el Fluence.
Mecánica: El Fluence le pasa el trapo en todos los aspectos.
No me senti incómodo conduciendo el 408.
Me subí y no perdí mas de 15’ en poner la radio que me gustaba, pero al manejar extrañaba la elasticidad y el aplomo de marcha del Fluence.
Una última reflexión:
Casi siempre noto que la gente se da vuelta cuando paso con el Fluence (obviamente alimentando mi ego), en cambio al 408 lo ignoraron olimpicamente.
Nadie le dió ni cinco de bola.
Quizás sea por la mimetización de modelos de Peugeot ya que todos se parecen bastante entre si y eso diluye la personalidad del auto.
O quizás porque al ser gris metalizado es un auto más del montón, habida cuenta que el 75% del parque automotor tiene ese color.
En fin. Creeo que es un muy buen auto… para los seguidores de la marca.
Yo me quedo con el Fluence.
Saludos…
Sharley