Les traigo la nota que encontre del C4 Lounge (nuevo sedan presentado en el Salon Internacional de Bs As) que publico A Todo Motor…
Manejamos el C4 Lounge
Citroën nos invitó hace un par de meses a que tomemos contacto con la nueva versión sedán del mediano fabricado en el país. Con la caducidad del embargo, la experiencia.
A Todo Motor - Informes - Manejamos el C4 Lounge

Una de las estrellas del Salón del Automóvil, que para el público arranca este jueves, 20 de junio, será sin dudas el nuevo C4 Lounge. Lo es porque siempre es importante un vehículo que se fabrica en el país, y éste estará siendo producido en la planta PSA Peugeot Citroën ubicada en El Palomar, provincia de Buenos Aires.
El C4 Lounge es la versión sedán de la segunda generación del C4. Es un vehículo que ya se fabrica en otras partes del mundo y que ahora arriba a nuestro país con la intención de mejorar la imagen de su antecesor que, sin dudas, perdía ante la versión hatchback. No por nada la marca por ahora mantendrá al cinco puertas sin renovación.
La revelación que Citroën fue haciendo de este auto fue gradual. Primero citó a la prensa para mostrárselo confidencialmente. Luego llevó a un pequeño grupo de medios a manejarlo brevemente en Córdoba, con la condición de no publicar nada hasta que sea autorizado. La idea era recibir las impresiones en la etapa de pruebas finales de las unidades preserie, con la intención de ver opiniones de un espectro diverso y como corolario al millón de kilómetros realizados con distintos tipos de usuarios. El embargo terminó y ahora sí podemos contar la experiencia.
B73 es el nombre en código de este desarrollo hecho en conjunto con Europa, China y Mercosur, porque se trata de un auto global. Lo primero que hay que decir es que su rediseño le cayó muy bien, porque ahora se lo nota más proporcionado, sobre todo en el posterior, donde el C4 anterior pecaba de tener una cola muy prominente. Haber logrado este cambio estético se agradece aún a sabiendas que se resignó algo de espacio en el baúl. Sin embargo, es un tanto más largo, aunque mantiene la distancia entre ejes. En definitiva, visualmente se asemeja más al C5 y a lo que ofrece la línea de lujo DS.
También en el interior se aprecian cambios para mejor. Lo que se destaca sin dudas es que el volante ya no tiene el centro fijo, algo que nos agrada mucho más. Los materiales utilizados, pero sobre todo las terminaciones, mejoraron. Los detalles de terminación a revisar estuvieron en la forma en que estaba tapizado el baúl, algo que los representantes de la marca anotaron como para corregir.
Lo que ya no podría cambiarse es lo referente a la mecánica. El C4 Lounge vendrá con tres motorizaciones, todas conocidas, aunque una se esté incorporando recién ahora a la gama. Se tata del propulsor naftero THP 1.6 de 163 CV de potencia, que se suma al 2.0 (mismo combustible) de 143 caballos y al 1.6 HDi de 115 CV.
El tope de gama es, por supuesto, el de motor THP, que en nuestra experiencia cordobesa tenía un tablero visualmente “muy DS4”. Traía pantalla multifunción, navegador satelital, climatizador bizona, techo corredizo y el detalle del botón de encendido, sin necesidad de usar a llave.
Esa versión con el motor turbo contenía una transmisión automática de seis marchas, que estará reemplazando a la de cuatro que equipaba al tope de gama del C4 anterior. Este cambio es de lo más importante del modelo, porque al tener dos relaciones más no sólo se disminuye el consumo de combustible, sino que el propulsor viaja más relajado en alta. Nos hubiera gustado probar esa transmisión en el HDi, una versión que siempre nos pareció la más acertada del modelo.
Dinámicamente, lo que más se nota es que la suspensión se comporta más firme en ruta. La conducción por caminos serpenteantes a un ritmo ágil y por momentos veloz, nos dejó la impresión de un auto que frena derecho y que dobla exigido y bien apoyado, manteniendo la tracción. La revisión hecha en la suspensión trasera hace que, en definitiva, el C4 Lounge sea un auto más seguro.
Veremos la configuración final de la gama en unos días. Seguramente en líneas generales sea la mostrada en esta experiencia en la que la marca también puso a disposición un Toyota Corolla SE-G, un Volkswagen Vento Luxury y un C4 Sedán SX, como para poder comparar. Tanta confianza se tenía Citroën que se animó a tal jugada. Creemos que el producto no los defraudó.
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